"Cada árbol es un camino al asombro"
Cada vez que plantamos árboles nativos en nuestros lugares reconstruimos la trama rota del ambiente, saneando las relaciones con el agua, la tierra y el clima, otorgándonos así, armonía, sentimiento de pertenencia y alegría profunda.
Al plantar estos árboles producimos un gesto de conciencia, que reactualiza el vínculo amoroso con la naturaleza.
¿Será la Algarrobeada como el canto de gallo en la alta noche, anuncio e insinuación de aquello que se nos viene clareando?
(Gracias Pablo del vivero de nativas TACKU)
